El presidente Donald Trump declaró que EE. UU. iniciará lo que él denominó la 'operación económica más aplastante jamás realizada contra cualquier país' dirigida a Irán. Advirtió que cualquier nación que ayude a Irán a eludir las sanciones enfrentará severas penalizaciones financieras.
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que las capacidades militares de Irán han sido severamente disminuidas y su moneda devaluada, sugiriendo que el régimen iraní se encuentra en una posición precaria.
Mencionó específicamente varios canales financieros, incluidos el contrabando de petróleo y los intercambios de divisas, que pretende atacar para evitar que Irán adquiera armas nucleares.
Este anuncio es parte de una campaña de presión más amplia conocida como Operación Furia Económica, que ha estado en curso desde abril, destinada a interrumpir la financiación del terrorismo global de Irán y sus fuentes de ingresos.
Las implicaciones de estas sanciones podrían llevar a una mayor volatilidad en los mercados del petróleo y afectar las relaciones internacionales, particularmente con los países que tienen lazos económicos con Irán.