El lunes, los rendimientos del Tesoro de EE. UU. experimentaron una notable disminución tras la declaración del presidente Donald Trump sobre un acuerdo completado con Irán, que se espera influya en las previsiones de inflación y tasas de interés.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cayó más de 4 puntos básicos al 4.441%, mientras que el rendimiento del bono a 2 años disminuyó más de 5 puntos básicos al 4.035%. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años también bajó 3 puntos básicos al 4.942%.
Este cambio en los rendimientos se produce mientras los inversores reaccionan a la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que ha contribuido a una caída del 5% en los precios del petróleo crudo de EE. UU. El contexto de este anuncio incluye tensiones continuas en la región, particularmente un intercambio de disparos que involucra a Hezbollah, lo que añade complejidad al frágil alto el fuego.
De cara al futuro, los inversores esperan con interés los datos económicos sobre vivienda y ventas minoristas, así como la próxima reunión de política de la Reserva Federal, donde los futuros indican una fuerte probabilidad de que las tasas se mantengan sin cambios.
Michael Landsberg, director de inversiones de Landsberg Bennett, sugirió que la reunión de la Fed puede no resultar en cambios significativos en la política, pero la atención se centrará en el estilo de comunicación del nuevo miembro de la Fed, Warsh, durante su primera conferencia de prensa.