La Copa Mundial de la FIFA 2026, que se llevará a cabo en EE. UU., México y Canadá, se anticipa que beneficiará a varios sectores, particularmente aquellos estrechamente vinculados al turismo y los medios.
Los analistas de Deutsche Bank destacaron que las marcas de restaurantes estadounidenses como Sweetgreen, Shake Shack y The Cheesecake Factory, que se encuentran cerca de las ciudades anfitrionas, están bien posicionadas para capitalizar el aumento del tráfico peatonal y el turismo. También señalaron que esta Copa Mundial podría generar ingresos publicitarios récord en EE.
UU., siendo Fox y Telemundo de Comcast los principales beneficiarios debido a sus derechos de transmisión. Goldman Sachs coincidió con estos sentimientos, prediciendo un impacto positivo en los productos de consumo básicos, el comercio minorista, el alojamiento y las aerolíneas en EE. UU. y Europa, impulsado por la afluencia de aficionados que viajan para los partidos.
Señalaron específicamente a cerveceras como AB InBev y Constellation Brands como posibles ganadores, mientras indicaron que el mercado de licores podría no ver ganancias similares. A pesar del aumento esperado en el gasto del consumidor, ambos bancos advirtieron que el efecto de la Copa Mundial en el PIB de EE.
UU. sería negligible en comparación con otros factores macroeconómicos como las tensiones geopolíticas y los cambios en la política monetaria.