Las acciones de Eli Lilly se dispararon después de que reportara un aumento del 48% en los ingresos interanuales, impulsado por la fuerte demanda de su tratamiento para la diabetes Mounjaro y el medicamento para la obesidad Zepbound.
La compañía ahora posee una participación del 60.9% en el mercado estadounidense de medicamentos para la obesidad y la diabetes, y elevó su guía de ingresos para todo el año, reforzando la confianza de los inversores.
En contraste, Novo Nordisk, a pesar de también superar las estimaciones y elevar su pronóstico, enfrentó una reacción negativa de los inversores debido a preocupaciones sobre su cartera de productos y las perspectivas de crecimiento futuro.
Los analistas señalaron que, aunque el medicamento para la diabetes de Novo, Ozempic, tuvo un buen desempeño, su nueva pastilla Wegovy no cumplió del todo con las expectativas, generando dudas sobre su potencial como motor de crecimiento.
Además, los resultados mixtos de un medicamento experimental clave para la obesidad, CagriSema, y un ensayo fallido de un medicamento cardiovascular han alimentado aún más el escepticismo sobre la capacidad de Novo para diversificar su cartera.
Como resultado, Lilly es vista como la líder en impulso en el mercado, mientras que Novo se encuentra en una fase en la que debe demostrar su estrategia de recuperación a los inversores.