El sentimiento de los inversores está cambiando, ya que la reciente decisión del Departamento del Tesoro de EE. UU. de duplicar su programa de recompra de bonos ha intensificado los temores sobre la salud financiera del gobierno. Este movimiento se produce en medio de un déficit presupuestario mensual récord y una deuda federal total que supera los 40 billones de dólares.
Como resultado, los precios del oro han aumentado a máximos de tres meses, y Bitcoin ha visto ganancias significativas, reflejando una tendencia más amplia donde los inversores buscan refugio en activos duros en medio de un dólar en declive. El índice del dólar estadounidense ha alcanzado mínimos de tres meses, lo que indica una falta de confianza en la moneda.
Analistas como Stephen Coltman de 21Shares y John Arnold han señalado que la reacción del mercado sugiere la necesidad de políticas fiscales o monetarias más estrictas.
Mientras tanto, Michael Hsueh de Deutsche Bank ha elevado los objetivos de precios del oro, mientras que el inversor multimillonario Ray Dalio ha aconsejado mantener una posición fuerte en oro y Bitcoin, advirtiendo sobre posibles crisis de deuda si el gasto gubernamental sigue sin control.
Sin embargo, algunos analistas advierten que puede ser prematuro respaldar completamente el comercio de devaluación sin una alineación más clara entre las políticas de la Reserva Federal y del Tesoro.