La librería Strand, un establecimiento bien conocido en la ciudad de Nueva York, ha llegado a un acuerdo por 1,482,560 dólares después de que se descubriera que había solicitado inapropiadamente un préstamo de 932,350 dólares del Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP). La Oficina del Fiscal de EE.
UU. declaró que la propietaria de la tienda, Nancy Bass Wyden, certificó falsamente que ningún miembro del Congreso o su cónyuge tenía un interés controlador en el negocio, lo que la descalificó para recibir los fondos.
La solicitud del préstamo se presentó en febrero de 2021, después de que el Congreso promulgara restricciones sobre tales préstamos para empresas propiedad de familiares de legisladores. La Strand afirmó que el error fue involuntario y lo atribuyó a una falta de conocimiento sobre las regulaciones actualizadas en el momento de la solicitud.
El acuerdo resuelve las reclamaciones realizadas bajo una demanda qui tam presentada por Blockquote Inc., que recibirá aproximadamente 148,256 dólares del acuerdo. Este incidente subraya la importancia del cumplimiento de las regulaciones de préstamos gubernamentales, particularmente para empresas con conexiones políticas, y puede influir en cómo se manejan casos similares en el futuro.