El IPO de SpaceX es notable por su estrategia de precios fijos, que se aparta del método tradicional de establecer un rango de precios basado en la demanda de los inversores. La compañía busca recaudar aproximadamente $75 mil millones, con una capitalización de mercado de $1.77 billones, a pesar de reportar $18.7 mil millones en ingresos y una pérdida operativa de $4.2 mil millones el año pasado.
Este enfoque permite una asignación más temprana de acciones, lo cual es crucial dada la magnitud de la oferta. SpaceX tiene la intención de que los inversores minoristas reciban alrededor del 30% de las acciones, significativamente más alto que el típico 5% al 10% observado en IPOs similares.
Esto podría llevar a una recepción más favorable entre los inversores individuales, aunque la asignación final dependerá de la demanda. La participación de importantes plataformas de corretaje como Fidelity y Robinhood destaca la estrategia de la compañía para involucrar directamente a los inversores minoristas, lo que podría impactar el rendimiento de las acciones después de su debut.