Durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente surcoreano Lee Jae Myung enfatizó la importancia de reanudar el diálogo entre EE. UU. y Corea del Norte, calificándolo como una 'oportunidad duramente ganada para el cambio'.
Expresó su esperanza por una cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un, aunque sigue sin estar claro si tal reunión está oficialmente planeada. Lee destacó el estado de guerra en la península coreana, ya que la Guerra de Corea terminó en 1953 con un armisticio en lugar de un tratado de paz.
Esbozó una visión para un proceso gradual que comenzaría con la detención de los avances nucleares de Corea del Norte, seguido de reducciones en sus capacidades, con el objetivo final de una península coreana libre de armas nucleares. En discusiones con Trump, Lee también abordó inversiones estratégicas, con Corea del Sur comprometiendo $350 mil millones a EE.
UU. bajo un reciente acuerdo comercial. Sin embargo, persisten desafíos, ya que Kim Yo Jong, hermana de Kim Jong Un, desestimó la posibilidad de la desnuclearización, afirmando que el estatus nuclear de Corea del Norte es 'absoluto' y crucial para disuadir amenazas. Esta compleja situación subraya las dificultades para lograr una paz duradera y la desnuclearización en la región.