El lunes, Singapur informó una tasa de inflación del 1.8% para abril, que estuvo por debajo del pronóstico del 2% realizado por economistas encuestados por Reuters. La inflación subyacente, excluyendo los costos de transporte privado y alojamiento, se registró en 1.4%.
Además, el Ministerio de Comercio e Industria revisó el crecimiento del PIB del país para el primer trimestre al 6%, un aumento notable respecto al 4.6% estimado anteriormente y superando el 5.1% esperado por los analistas.
De cara al futuro, el ministerio proyectó un crecimiento anual para 2026 de entre el 2% y el 4%, en medio de anticipadas interrupciones relacionadas con la energía en el estrecho de Ormuz debido al conflicto en Irán.
En respuesta a las preocupaciones sobre la inflación, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) había endurecido su política monetaria por primera vez en más de tres años en abril, aunque no utiliza tasas de interés para la gestión de políticas.
En cambio, la MAS guía el dólar de Singapur dentro de un rango de política frente a una cesta de monedas ponderadas por el comercio, cuyos detalles no se divulgan públicamente. Estos datos económicos sugieren que, si bien la economía de Singapur está funcionando bien en la actualidad, puede enfrentar desafíos por el aumento de los costos de energía en un futuro cercano.