El martes, el Senado votó 50 a 49 en contra de avanzar con la Ley de Claridad, que tenía como objetivo crear un marco regulatorio integral para el mercado de criptomonedas. A pesar de meses de negociaciones y una versión revisada del proyecto de ley que incluía nuevas restricciones éticas para abordar las preocupaciones de los demócratas, la propuesta no logró obtener los 60 votos necesarios.
Este resultado es particularmente decepcionante para la industria de criptomonedas, que había anticipado que se materializaría suficiente apoyo bipartidista.
El principal negociador demócrata, el senador Ruben Gallego, criticó a los líderes republicanos por no abordar adecuadamente las preocupaciones éticas, especialmente en relación con las ganancias de las empresas de criptomonedas asociadas con el presidente Donald Trump.
Tras la votación, los precios de las principales criptomonedas cayeron, con bitcoin bajando un 3% y las acciones de Coinbase y Circle cayendo un 8% y un 10%, respectivamente. La Ley de Claridad tenía la intención de delinear las responsabilidades de supervisión entre la SEC y la CFTC, establecer requisitos de registro y mejorar las protecciones contra el lavado de dinero.
Con el proyecto de ley estancado, la industria de criptomonedas puede tener que depender de desarrollos regulatorios fuera del Congreso, como la propuesta de la SEC que permite a las startups vender hasta 75 millones de dólares en tokens sin registro.
El fracaso de la votación también complica el potencial para futuros esfuerzos legislativos, especialmente con las elecciones de medio término acercándose, ya que muchos senadores estarán enfocados en sus campañas. Esta situación puede llevar a una mayor acción política por parte de los defensores de las criptomonedas contra aquellos que se opusieron al proyecto de ley.