El Secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, indicó en una entrevista con CNBC que el cierre del oleoducto Este-Oeste de crudo de Arabia Saudita, causado por ataques con drones atribuidos a grupos respaldados por Irán, será una interrupción de corta duración.
El oleoducto, crucial para el transporte de exportaciones de crudo al Mar Rojo, fue cerrado la semana pasada tras los daños ocasionados por estos ataques. Mientras los saudíes están actualmente redirigiendo algunas exportaciones a través del Estrecho de Ormuz con la asistencia militar de EE.
UU., el mercado está reaccionando a la posible interrupción del suministro, con los precios del crudo estadounidense aumentando más del 5% esta semana, superando los $105 por barril. Los analistas están preocupados por la magnitud del daño, con Andy Lipow sugiriendo que las reparaciones podrían tardar meses según imágenes satelitales.
Matt Smith de Kpler advirtió que si el oleoducto permanece cerrado durante un mes, el mercado podría perder hasta 120 millones de barriles, dada la capacidad del oleoducto de 4.5 millones de barriles por día y el almacenamiento adicional en la terminal de Yanbu. La situación subraya las tensiones geopolíticas en la región y su impacto directo en los mercados petroleros globales.