El jueves, el presidente Donald Trump expresó su apertura a reunirse con el líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei, afirmando que se sentiría 'honrado' de hacerlo si pudiera llevar a un acuerdo. Enfatizó que espera que Khamenei actúe de manera profesional y señaló que Khamenei tiene una 'muy buena reputación' en algunos círculos.
Esta declaración se produce en medio de tensiones continuas entre EE. UU. e Irán, y cualquier posible compromiso diplomático podría influir en la dinámica del mercado, particularmente en sectores sensibles a los desarrollos geopolíticos, como la energía y la defensa.