Las operaciones de rescate en Nepal y China continúan tras un devastador colapso de un glaciar que provocó un deslizamiento de tierra masivo, lo que ha llevado a al menos 750 muertes confirmadas y más de 3,000 personas reportadas como desaparecidas.
El desastre, que ha afectado a más de 90,000 individuos, ha sido atribuido al cambio climático, como lo señaló el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi.
Las difíciles condiciones climáticas y el aumento de los niveles de agua han obstaculizado los esfuerzos de rescate, con las autoridades en Nepal enfocándose en localizar a las personas atrapadas en los túneles de plantas hidroeléctricas dañadas. La situación se complica aún más por la formación de un lago que representa riesgos adicionales de inundaciones.
A medida que comienzan los entierros masivos de víctimas no identificadas, las implicaciones a largo plazo del cambio climático sobre la estabilidad de la región se están volviendo cada vez más evidentes, con expertos advirtiendo sobre desastres similares en el futuro.
China ha movilizado recursos significativos, incluyendo más de 2,100 trabajadores de rescate y ayuda financiera, para asistir en los esfuerzos de alivio, mientras se busca cooperación internacional para mejorar las operaciones de rescate e identificar a las víctimas.