Europa Occidental está experimentando actualmente olas de calor sin precedentes, con temperaturas que superan los 40 grados Celsius en varios países, lo que conlleva riesgos para la salud y interrupciones en el suministro de energía y el transporte.
Este clima extremo está obligando a los inversores a reconsiderar sus estrategias, especialmente a la luz de las implicaciones a largo plazo del cambio climático.
Stephanie Niven, co-gestora de cartera en Ninety One, señaló que el aumento de condiciones climáticas intensas presenta una oportunidad de crecimiento estructural para inversiones en empresas que ofrecen soluciones para la adaptación y resiliencia climática.
El Global Sustainable Equity Fund se está enfocando en sectores como el seguro, destacando empresas como Aon e Intact Financial, que están adaptando sus modelos de riesgo para manejar mejor los desafíos relacionados con el clima. Además, el evento de El Niño anticipado podría interrumpir aún más los patrones climáticos, lo que podría llevar a cambios significativos en el ciclo del seguro.
Michael Field de Morningstar señaló que empresas industriales como Johnson Controls y Siemens, que fabrican sistemas HVAC, se beneficiarán de la creciente demanda de soluciones de refrigeración.
La ola de calor también ha puesto a prueba la red eléctrica de Europa, provocando un aumento en los precios de la energía en el mercado spot y subrayando la necesidad de modernización de la infraestructura, con empresas como ABB y Schneider Electric posicionadas para beneficiarse de esta tendencia.
Los estrategas de UBS señalaron que el impacto económico de la ola de calor podría acelerar las inversiones en descarbonización y eficiencia energética, a medida que las autoridades y las poblaciones se adaptan a estas nuevas realidades climáticas. En general, la situación actual enfatiza la importancia de alinear las estrategias de inversión con los desafíos y oportunidades climáticas emergentes.