Abdulrahman Alfozan, de 35 años, ha sido acusado de plantar un dispositivo de escucha en la sede de OpenAI mientras trabajaba allí. Durante una reciente comparecencia en la corte en San Francisco, se declaró no culpable de los cargos.
Desde su arresto a principios de octubre, Alfozan ha permanecido detenido sin fianza, lo que indica la preocupación del tribunal respecto a las posibles implicaciones de sus acciones. Este incidente subraya los crecientes riesgos de espionaje corporativo en el sector tecnológico, particularmente a medida que empresas como OpenAI están a la vanguardia de la innovación y la información sensible.