Flo Crivello, CEO de la startup de IA Lindy, recientemente trasladó su empresa del uso de los modelos Claude de Anthropic a DeepSeek, una alternativa más rentable, en un intento por gestionar gastos insostenibles en IA.
Este movimiento es indicativo de una tendencia más amplia entre las empresas estadounidenses, ya que muchas ahora priorizan la eficiencia de costos sobre el gasto desmedido en tecnologías de IA.
El aumento en los costos de IA, particularmente desde el lanzamiento de ChatGPT de OpenAI, ha llevado a empresas como Uber a implementar niveles de gasto para herramientas de IA, reflejando una creciente preocupación por los gastos descontrolados. Analistas, incluido Gil Luria de D.A.
Davidson, sugieren que las tasas de crecimiento actuales de OpenAI y Anthropic pueden estar alcanzando su punto máximo, creando urgencia para que estas empresas salgan a bolsa antes de que ocurra una posible racionalización del gasto entre sus clientes empresariales.
A medida que empresas como Microsoft, Amazon y Google aumentan sus inversiones en modelos de IA de menor costo, el panorama competitivo está cambiando, presionando aún más a OpenAI y Anthropic para que adapten sus estrategias de precios.
Este entorno en evolución destaca la necesidad de que las empresas demuestren un retorno de inversión para los gastos en IA, ya que muchos CFOs ahora están lidiando con costos inesperadamente altos asociados con el uso de IA.