La situación en torno a los petroleros se ha vuelto cada vez más precaria debido a las acciones militares intensificadas en Oriente Medio y Europa. Irán ha intensificado sus ataques a los petroleros en el estrecho de Hormuz, con el objetivo de afirmar el control sobre este vital pasaje de petróleo.
Concurrentemente, las fuerzas hutíes en Yemen han atacado petroleros saudíes en el Mar Rojo, complicando aún más el panorama de seguridad. Según Helima Croft, jefa de estrategia de materias primas global, estos desarrollos han llevado a un aumento dramático en los precios del petróleo, con el crudo Brent superando los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo.
La Organización Marítima Internacional informa que desde marzo, 61 buques comerciales han sido atacados en la región, resultando en fatalidades y lesiones entre los marineros. El conflicto en curso ha interrumpido severamente el tráfico marítimo, particularmente a través del estrecho de Hormuz, que es crítico para el suministro global de petróleo.
Dimitris Maniatis, CEO de Marisks, señaló que el colapso de un reciente memorando de entendimiento entre EE. UU. e Irán ha exacerbado los riesgos para el transporte marítimo comercial. La situación se complica aún más por los ataques hutíes, que amenazan las exportaciones de petróleo saudí redirigidas a través del estrecho de Bab el-Mandeb.
Los analistas advierten que si el conflicto se intensifica aún más, los precios del petróleo podrían alcanzar niveles no vistos desde 2008, con posibles implicaciones para los mercados energéticos globales y la estabilidad económica.