El jueves, los futuros del crudo Brent subieron un 2% a $95.99 por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate de EE. UU. aumentaron aproximadamente un 1.7% a $88.27 por barril. El aumento en los precios del petróleo se atribuye a la advertencia del presidente Trump de que cualquier ataque iraní a barcos en el estrecho de Ormuz llevaría a ataques militares de EE.
UU. contra la infraestructura iraní, mencionando específicamente puentes y plantas de energía. Irán ha respondido con amenazas de represalias contra activos vinculados a EE. UU. en la región, indicando un potencial para un mayor conflicto. Esta situación sigue a un colapso de un alto el fuego entre EE. UU. e Irán, que anteriormente había permitido flujos de navegación más estables.
Los analistas de HSBC señalaron que el reciente aumento en los precios del petróleo refleja preocupaciones crecientes sobre la seguridad de las rutas marítimas en la región, enfatizando que el futuro de la estabilidad del suministro de petróleo depende de los esfuerzos diplomáticos para resolver estas tensiones.
El conflicto en curso ya ha llevado a ataques iraníes a embarcaciones, lo que ha provocado acciones de represalia de EE. UU., complicando aún más la situación. El mercado ahora está monitoreando de cerca los desarrollos, ya que la resolución de estos problemas impactará significativamente el suministro y los precios del petróleo.