El martes, las acciones experimentaron un aumento tras un informe de inflación del consumidor de junio más fresco de lo esperado, lo que alivió los temores de un inminente aumento de tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
Sin embargo, el preanuncio de IBM de un trimestre más débil, principalmente debido a una caída en su negocio de software, llevó a una drástica caída del 26% en sus acciones, marcando su peor día desde octubre de 1987. Esta situación subraya una tendencia más amplia donde el gasto relacionado con la IA se está desplazando hacia la infraestructura y la ciberseguridad, como señaló Jim Cramer.
En contraste, las acciones de Apple cayeron casi un 1% después de que KeyBanc degradara la acción a infraponderada, citando preocupaciones sobre la reducción de subsidios para dispositivos por parte de los operadores inalámbricos de EE. UU. que podrían obstaculizar los ciclos de actualización del iPhone.
KeyBanc también expresó preocupaciones de que los recientes aumentos de precios en Macs e iPads podrían afectar negativamente la demanda de unidades y el negocio de servicios de alto margen de Apple. Cramer desestimó estas preocupaciones como especulativas, enfatizando su confianza en los fundamentos de Apple.
Además, Arm Holdings vio una caída de más del 5% después de que HSBC la degradara a mantener, señalando restricciones de capacidad de fundición a corto plazo que podrían limitar el crecimiento de ganancias. Cramer destacó la razón detrás de la reciente decisión del Club de salir de su posición en Arm a favor de Intel, que está expandiendo sus capacidades de fabricación.
En general, estos desarrollos reflejan un paisaje complejo para los inversores en el sector tecnológico, con implicaciones significativas para las valoraciones de acciones y las trayectorias de crecimiento.