Irán ha emitido una advertencia severa en respuesta a las amenazas del presidente de EE. UU., Donald Trump, de atacar la infraestructura iraní, afirmando que retaliará 'aniquilando' objetivos clave en la región. Trump indicó que las fuerzas estadounidenses atacarían plantas de energía y puentes iraníes si las negociaciones diplomáticas no avanzan.
Esta escalada sigue a recientes ataques aéreos de EE. UU. contra centros de mando iraníes y capacidades de misiles, destinados a reducir la amenaza de Irán al transporte comercial en el estrecho de Ormuz. La situación ha llevado a un repunte en los precios del petróleo, aunque los futuros del crudo Brent cayeron ligeramente a $84.42 por barril.
Los analistas sugieren que el conflicto podría llegar a un punto muerto, con los continuos ataques de precisión de EE. UU. que probablemente sean tácticamente efectivos pero no decisivos estratégicamente.
Richard de Meo, CEO de una correduría, señaló que los mercados se están desensibilizando a los riesgos geopolíticos, sin embargo, las empresas están aumentando sus medidas de gestión de riesgos en respuesta a la posible volatilidad.
En general, las tensiones en curso podrían tener un impacto significativo en los precios del petróleo y la estabilidad del mercado, lo que hace crucial que los inversores monitoreen de cerca los desarrollos.