Intel ha proyectado ganancias ajustadas por acción de 25 centavos y ingresos entre $15 mil millones y $16 mil millones para el cuarto trimestre, quedando por debajo de las estimaciones de LSEG de 43 centavos y $17 mil millones, respectivamente.
Esta débil perspectiva ha eclipsado las ganancias del tercer trimestre de la compañía, que fueron mejores de lo esperado, y ha llevado a una fuerte caída en el precio de sus acciones.
Analistas de firmas como Bank of America, UBS, Goldman Sachs, Bernstein, Wells Fargo y Barclays han ajustado sus precios objetivos a la baja, reflejando preocupaciones sobre el deterioro del mercado de PC y la capacidad de Intel para competir de manera efectiva.
Por ejemplo, el analista de Bank of America, Vivek Arya, rebajó la calificación de Intel a neutral y redujo su precio objetivo de $145 a $100, citando una caída significativa en los envíos de PC y presiones competitivas en el mercado de centros de datos.
Timothy Arcuri de UBS revisó su objetivo a $80, indicando un descenso del 13%, mientras que Stacy Rasgon de Bernstein recortó su objetivo a $75, destacando la lucha de la compañía por alinear sus capacidades de fabricación con las demandas del mercado.
En general, el consenso entre los analistas sugiere una perspectiva cautelosa para Intel mientras navega en un entorno desafiante marcado por la caída de las ventas de PC y presiones competitivas.