El gobierno indio ha acelerado sus esfuerzos de desinversión, vendiendo participaciones en 10 empresas del sector público y recaudando más de 620 mil millones de rupias (6.5 mil millones de dólares) en 2026.
Esto incluye un significativo 3.3 mil millones de dólares de la venta de una participación del 6.5% en Life Insurance Corporation of India, que fue sobre suscrita a pesar de estar fijada con un descuento del 10%.
La urgencia detrás de estas ventas proviene de un creciente déficit fiscal y la necesidad de atraer inversores globales, especialmente mientras India compite con otros mercados enfocados en tecnología e IA.
Los analistas señalan que el gobierno está en camino de cumplir su objetivo anual de desinversión de 800 mil millones de rupias (8.4 mil millones de dólares), habiendo alcanzado ya más del 65% de este objetivo.
Las ventas de participaciones aumentadas se consideran una medida necesaria para generar ingresos no relacionados con la deuda en medio de crecientes cargas de subsidios y salidas de capital, que han debilitado la moneda y endurecido las condiciones financieras.
Expertos de Standard Chartered y Oxford Economics destacan que estos fondos serán vitales para gestionar las presiones fiscales y apoyar el gasto gubernamental, especialmente mientras India enfrenta desafíos macroeconómicos.
En general, el enfoque proactivo del gobierno hacia la desinversión refleja un cambio estratégico para asegurar la estabilidad y el crecimiento económico en un entorno desafiante.