En mayo, la inflación en la zona euro aumentó a un estimado del 3.2%, alineándose con las previsiones de los economistas. Este aumento fue impulsado en gran medida por los precios de la energía, que se dispararon un 10.9%, ligeramente por encima del 10.8% en abril. La inflación en servicios también vio un aumento al 3.5%, mientras que los precios de alimentos, alcohol y tabaco disminuyeron al 2%.
Cabe destacar que las tasas de inflación variaron entre diferentes países; la inflación de Alemania cayó al 2.7%, mientras que Grecia y Lituania experimentaron tasas superiores al 5%. La inflación de Francia aumentó del 2.5% al 2.8%.
El conflicto en curso en Irán ha contribuido a los elevados precios del petróleo y el gas, empujando la inflación por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo. Como resultado, los mercados anticipan una probabilidad del 94% de un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de interés por parte del BCE en su próxima reunión.
Tras la publicación de los datos de inflación, el euro se mantuvo estable frente al dólar a aproximadamente $1.164, mientras que el rendimiento del bund alemán a 10 años disminuyó en 6 puntos básicos.