El 7 de octubre de 2026, el Banco de la Reserva de la India (RBI) aumentó la tasa repo de referencia en 25 puntos básicos a 5.50%, marcando el primer aumento de tasas desde 2023.
Este movimiento se alinea con las acciones tomadas por otros bancos centrales importantes para abordar la inflación en aumento, que ha estado creciendo durante diez meses consecutivos, alcanzando el 4.8% en agosto, por encima del objetivo del 4% del RBI.
El gobernador del RBI, Sanjay Malhotra, enfatizó que, aunque el crecimiento económico de la India sigue siendo robusto, las presiones inflacionarias son preocupantes. El comité de política monetaria del RBI ha cambiado a una postura de 'ajuste calibrado', lo que indica que pueden ser necesarios más aumentos de tasas para gestionar la inflación.
Analistas de HSBC y Goldman Sachs anticipan aumentos adicionales de tasas en diciembre. El RBI también revisó su pronóstico de crecimiento económico para el año fiscal que termina en marzo de 2027 al 7.1%, por encima de las estimaciones anteriores, a pesar de reconocer riesgos potenciales por tensiones geopolíticas y factores climáticos como El Niño.
La decisión se produce en medio de una tendencia global de aumento de tasas de interés, con otros bancos centrales, incluido el Reserva Federal de EE. UU. y el Banco de Japón, también endureciendo la política monetaria.
Tras el anuncio, los rendimientos del bono gubernamental a 10 años de referencia aumentaron en 5 puntos básicos a 7.243%, mientras que el índice bursátil Nifty 50 cayó un 0.7%, reflejando las reacciones del mercado al aumento de tasas y sus implicaciones para las condiciones económicas futuras.