La OPI de SpaceX recaudó la asombrosa cifra de 75 mil millones de dólares, más del doble del récord anterior que tenía Saudi Aramco. Este masivo flujo de capital ha impulsado la fortuna neta de Musk a más de 1 billón de dólares, convirtiéndolo en el primer billonario.
El éxito de la OPI ha desatado discusiones sobre la desigualdad de riqueza, con críticos como el senador Bernie Sanders destacando la disparidad en la riqueza en medio de la creciente inflación.
A pesar de la emoción, algunos inversores, incluyendo a Anders Schelde de AkademikerPension, han expresado preocupaciones sobre la gobernanza y la valoración de SpaceX, indicando que no pueden justificar invertir a los niveles actuales.
El volumen de negociación de las acciones de SpaceX ha sido histórico, superando al de importantes ETFs y otras empresas tecnológicas, con 85 mil millones de dólares negociados solo en su primer día. La capitalización de mercado de SpaceX superó brevemente a la de Amazon, aunque sus ingresos siguen siendo significativamente más bajos que los del gigante del comercio electrónico.
Además, SpaceX anunció una adquisición de 60 mil millones de dólares de la startup de IA Cursor poco después de su OPI, marcando una de las adquisiciones tecnológicas más grandes de la historia. Esta adquisición, junto con su fusión anterior con xAI, posiciona a SpaceX como un jugador importante en el sector tecnológico, a pesar de sus continuas pérdidas financieras.