El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, expresó un fuerte apoyo a la participación de la UE en la 'Operación Marginación Económica', una iniciativa de sanciones diseñada para aislar a Irán del sistema financiero global.
Esta campaña, iniciada por la administración Trump, tiene como objetivo el acceso de Irán a activos digitales, tecnología avanzada, reservas de oro y transporte marítimo. Bessent enfatizó que EE. UU. y sus aliados están decididos a prevenir que el régimen iraní explote los sistemas financieros para financiar sus programas nucleares y militares.
En respuesta, el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Irán criticó la alineación de la UE con las sanciones de EE. UU., calificándolo como una rendición de soberanía. El panorama geopolítico sigue siendo tenso, con hostilidades militares en aumento en la región, incluidos los ataques aéreos de EE.
UU. a objetivos militares iraníes y los ataques con misiles de represalia de Irán a bases estadounidenses. La situación tiene implicaciones para los flujos de petróleo globales, particularmente a través del estrecho de Ormuz, donde las operaciones navales de EE. UU. buscan restringir los envíos de petróleo iraní.
Las advertencias de Bessent sobre posibles sanciones secundarias a países que mantengan lazos financieros con Irán destacan la presión económica continua y el potencial de un conflicto más amplio en la región.