Durante una audiencia en el parlamento griego, el responsable de la política del BCE, Yiannis Stournaras, enfatizó la necesidad de un enfoque equilibrado en la política monetaria en respuesta a posibles picos de inflación.
Destacó que el conflicto en curso en Irán ha provocado un aumento en los precios del petróleo y del gas natural, lo que podría llevar a un aumento de los salarios y a precios más altos de bienes y servicios. Stournaras afirmó que si la inflación supera temporalmente el objetivo a medio plazo del BCE del 2%, la respuesta debería ser un ajuste cauteloso de la política monetaria.
Este ajuste tiene como objetivo mitigar los efectos de segunda ronda en la economía, al tiempo que se evitan restricciones excesivas que podrían obstaculizar la actividad económica y la inversión. Sus comentarios se producen mientras el gobierno griego ha propuesto extender su mandato como gobernador del banco central de Grecia.