El banco central de los Países Bajos (DNB) ha reubicado más de un cuarto de sus reservas de oro, aproximadamente 86 toneladas, de Nueva York y Ottawa a Londres entre marzo y agosto.
Este movimiento estratégico tiene como objetivo mejorar la comerciabilidad de sus reservas de oro, ya que el oro almacenado con el Banco de Inglaterra es reconocido como el oro más fácilmente comerciable del mundo y cumple con los estándares de comercio internacional.
El gobernador de DNB, Olaf Sleijpen, enfatizó que, aunque el banco no anticipa necesitar utilizar estas reservas, mejorar la resiliencia y la preparación es crucial.
La transferencia se produce en un momento en que los precios del oro han aumentado casi un 25% en el último año, cotizando actualmente a $4,429.61 por onza, reflejando su estatus como un activo refugio en medio de la incertidumbre financiera.
Esta acción sigue a un movimiento similar del banco central francés, que transfirió 129 toneladas de oro de la Reserva Federal de Nueva York, aunque se declaró que su decisión no fue motivada políticamente.
Tras la transferencia, DNB informó una distribución geográfica más equilibrada de sus reservas de oro, con Londres ahora poseyendo el 32.1%, los Países Bajos el 30.8%, y Nueva York y Ottawa el 18.5% cada uno.