Las acciones de defensa europeas, particularmente las de Rheinmetall, Hensoldt y Renk, experimentaron pérdidas significativas tras la decisión de Alemania de cancelar el programa naval F126, que se proyectaba que tendría un valor superior a 12 mil millones de euros.
Esta decisión subraya los riesgos inherentes en los contratos de defensa, ya que las prioridades gubernamentales pueden cambiar inesperadamente.
Los analistas de JP Morgan señalaron que, si bien se espera que Alemania aumente el gasto en defensa en los próximos cinco años, existe incertidumbre respecto a la asignación de fondos, lo que podría afectar el volumen de compras de empresas como Rheinmetall. La cancelación se atribuyó a retrasos en el proyecto y sobrecostos, con Alemania optando en su lugar por fragatas más pequeñas Meko A-200.
Los analistas han respondido reduciendo las expectativas de ingresos y los precios objetivos para Rheinmetall, con Jefferies recortando su objetivo en un 31% a 1,300 euros.
A pesar de la perspectiva negativa, algunos analistas mantienen una calificación de Compra, sugiriendo que la pérdida del contrato F126 podría beneficiar en última instancia a Rheinmetall al permitirle evitar las complejidades asociadas con la construcción de buques de guerra.