El último informe del Departamento de Comercio muestra que el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) aumentó un 0.4% ajustado estacionalmente en abril, manteniendo la tasa de inflación anual en un 3.8%. Esto se alinea con las expectativas de los economistas, sugiriendo que, aunque la inflación sigue siendo una preocupación, puede haber signos de alivio en la presión.
Los precios subyacentes, que excluyen alimentos y energía, aumentaron un 0.2% en el mes y un 3.3% interanual, también cumpliendo con las previsiones. A pesar de estas cifras, el crecimiento del PIB del primer trimestre fue revisado a la baja a una tasa anualizada del 1.6%, por debajo de la estimación inicial del 2%, principalmente debido a un menor gasto y inversión del consumidor.
El gasto del consumidor sí aumentó un 0.5% en abril, como se esperaba, pero el crecimiento de los ingresos fue plano, sin alcanzar el aumento anticipado. Tras la publicación de los datos, los futuros del mercado de valores mostraron un movimiento negativo, y los rendimientos del Tesoro disminuyeron ligeramente, particularmente para las duraciones más largas.
Los datos de inflación pueden proporcionar cierta tranquilidad de que las presiones de precios están comenzando a aliviarse, sin embargo, las expectativas del mercado sugieren que la Fed probablemente mantendrá sus tasas de interés actuales hasta finales de 2026, con posibles aumentos de tasas anticipados para principios de 2027.
Las tensiones geopolíticas en curso y los impactos de los aranceles continúan complicando los objetivos de inflación de la Fed.