El jueves, el Congreso enfrentó una decisión dividida respecto a dos resoluciones de poderes de guerra destinadas a presionar al presidente Trump para que cese las hostilidades con Irán, que han escalado recientemente.
El Senado votó 47-49 en contra de una resolución que habría obligado a poner fin al conflicto, marcando la primera votación de este tipo desde que Trump anunció la reanudación de las acciones militares tras negociaciones de paz fallidas. Este conflicto renovado se produce en un momento políticamente sensible, a solo meses de las elecciones de medio término en EE.
UU., lo que podría complicar la estrategia de la mayoría republicana. La Cámara también aprobó una resolución concurrente expresando su desaprobación de la guerra, aunque no llegará al escritorio de Trump para su aprobación.
El conflicto en curso ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, con el crudo Brent superando los $100 por barril y el crudo estadounidense por encima de $91, contribuyendo al aumento de los precios de la gasolina, que han alcanzado un promedio de $4.09 por galón en EE. UU.
Los analistas sugieren que la escalada de la guerra podría eclipsar otros temas clave de la elección, como el costo de vida, como lo destacó el senador John Kennedy, quien minimizó la importancia de la guerra en el contexto electoral.