Los demócratas del Congreso, liderados por el representante Jamie Raskin y el senador Sheldon Whitehouse, están introduciendo el proyecto de ley Get Foreign Money out of U.S. Elections Act para establecer umbrales de propiedad extranjera para las corporaciones estadounidenses, impidiendo que aquellas con una propiedad extranjera significativa contribuyan a campañas políticas.
Esta iniciativa responde a las preocupaciones de que la decisión de la Corte Suprema en Citizens United ha permitido la influencia extranjera en las elecciones estadounidenses.
El proyecto de ley tiene como objetivo prohibir a las empresas donde los nacionales extranjeros poseen más del 50% de las acciones con derecho a voto o donde un solo nacional extranjero controla el 1% de las acciones hacer contribuciones políticas.
Aunque la propuesta ha recibido el apoyo de más de 65 demócratas de la Cámara y 11 demócratas del Senado, su aprobación es incierta dado el control republicano del Congreso. El proyecto de ley sigue un esfuerzo bipartidista reciente para restringir las contribuciones extranjeras en elecciones locales, destacando una creciente preocupación por la interferencia extranjera en la democracia de EE. UU.