Durante una entrevista con CNBC, la CFO de Chevron, Eimear Bonner, abordó las preocupaciones sobre el aumento de los precios de la gasolina, que han atraído la atención del presidente Trump. Él acusó a las principales compañías petroleras, incluidas Chevron, Exxon Mobil, Shell y BP, de no reducir los precios en línea con la caída de los costos del petróleo crudo.
Bonner reconoció la frustración del público y enfatizó que, aunque Chevron está comprometida a aumentar la producción entre un 7% y un 10% este año, hay un retraso natural entre los cambios en los precios del crudo y su reflejo en la bomba. Ella expresó empatía por los consumidores y reiteró que la compañía está haciendo todo lo posible para abordar la situación.
La administración de Trump ha iniciado una investigación sobre las prácticas de precios de estas compañías, destacando las implicaciones más amplias de los precios de los combustibles en la seguridad nacional y la asequibilidad para los consumidores.