El Primer Ministro canadiense Mark Carney respondió a las afirmaciones del Secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, de que Canadá saboteó las conversaciones comerciales por razones políticas. Carney enfatizó que Canadá prioriza sus intereses y está abierto a negociar un acuerdo mutuamente beneficioso cuando EE. UU. esté listo. Criticó a EE.
UU. por sus demandas inconsistentes durante las negociaciones, particularmente en lo que respecta a los aranceles y consideraciones culturales. Sin embargo, el Presidente Trump sugirió que el enfoque de Carney podría salir mal políticamente si la economía canadiense sufre.
El trasfondo incluye la represalia de Canadá con aranceles sobre productos estadounidenses, que entrarán en vigor pronto, tras el colapso de las conversaciones sobre el plazo de Trump para nuevos aranceles a las importaciones canadienses.
La situación sigue siendo tensa, con ambas partes acusándose mutuamente de demandas irracionales, y el potencial para futuras negociaciones depende del panorama político en ambos países.