Scott Bessent, el Secretario del Tesoro de EE. UU., está programado para hablar en la convención intermedia republicana, marcando un compromiso político significativo para un funcionario del Tesoro en funciones.
Este evento es notable ya que rompe un precedente de 50 años en el que los secretarios del Tesoro evitaban las convenciones políticas, lo que plantea preguntas sobre la capacidad de Bessent para mantener la credibilidad del mercado.
Su discurso planeado coincide con el anuncio del Tesoro de un programa de recompra para la deuda a largo plazo, destinado a abordar las condiciones de negociación escasas.
Sin embargo, a pesar de los efectos positivos iniciales en los rendimientos del Tesoro tras el anuncio de recompra mejorada, los rendimientos han aumentado desde entonces, alcanzando el 4.84% para el bono del Tesoro a 10 años, el nivel más alto durante la presidencia de Trump.
Los rendimientos más altos pueden beneficiar a los ahorradores, pero aumentan los costos de endeudamiento para los consumidores.
Los analistas, incluido Stephen Myrow de Beacon Policy Advisors, enfatizan la importancia de la credibilidad del Secretario del Tesoro en la gestión del mercado de bonos, sugiriendo que si Bessent es percibido como priorizando ambiciones políticas sobre la estabilidad del mercado, podría socavar su efectividad y la estrategia económica de la administración.